Playa Bane en bicicleta: una aventura con los Búhos Bikepackers desde La Habana
Sobrinas y sobrinos amantes de los viajes. Les escribo para contarles sobre la grata escapada en Bici que hicimos ayer. Yo, entre ruedas y caras bellas que tenemos todos, soy el más feliz del mundo. Playa Bane en bicicleta: un domingo de aventura con los Búhos Bikepackers Este domingo 11 de octubre de 2026 el Grupo de Búhos Bikepackers, tenía la cita de rodar desde La Habana rumbo a Playa Bane, en el norte de Artemisa. La ruta comenzaba a las 6 de la mañana, desde la Ciudad Deportiva. Yo tuve que unirme más tarde por tener compromisos impostergables a esas primeras horas. El día amanecía con las mejores intenciones…
Ojo de Agua en bicicleta: apasionante aventura de río, cuevas y amigos bikepakers en Cuba
Sobrinas y sobrinos divertidos y mochileros, ayer nos regalamos una escapadita en Bici de esas que vale la pena cuando más estresado estás; que no consume nada, y solo aporta; de las que puedes realizar sin gastar mucho, sin preocuparte por nada… Y de las que de seguro os hará sentiros felices y desintoxicados por un rato de esta ciudad llena de baches y basureros. Vale, al menos, les garantizo que estarán satisfechos. Porque de algo estoy seguro, sí o sí: a veces basta una bicicleta, un grupo de buenos compañeros, un río donde refrescarse, spaguetti (mucho spaguetti), bolsas de chuches…, para que un día cualquiera se convierta en recuerdos…
De La Habana a Viñales en bicicleta: un fin de semana entre mogotes, ríos y estrellas
¡Ya está! Me aburrí de esperarte. ¡Me voy a Viajar en Bicicleta a Viñales! Hay viajes que comienzan con un grupo de amigos, una conversación, muchos planes y una fecha marcada en el calendario. Tal fue el caso del Viaje en Bici a Puerto Escondido, gracias a la invitación de mi amigo Dayner. Sin embargo hay muchos otros que comienzan de una manera mucho más sencilla, sin predeterminación ni compañía: una bicicleta, una mochila y las imperiosas ganas de salir a rodar. Ah, esto también, un par de pequeños paneles solares para recargar con la luz de este sol tórrido del Caribe; y compensar la ausencia de electricidad. Este viaje…
Espectacular aventura de La Habana a la Loma del Taburete en bicicleta: entre montañas y amigos
Como creo haberles comentado de forma similar, hay viajes que comienzan mucho antes de que uno monte en la bicicleta. Comienzan cuando aparece una invitación, alguien propone una ruta; o se habla de mochilas, tiendas de campaña, kilómetros, montañas; y sobre todo, cuando corro a casa de mis hermanos y amigos queridos Leo y Yudith para que alisten mi Bici para esta nueva jornada. Recuerdo haber escrito un artículo completo sobre Leo, su trabajo técnico de amor y pasión por viajar en bicicleta. Mi mejor mecánico, indiscutible al podio e insuperable. Hoy, por si no lo conocen, se los presento un instante antes de continuar. Leo es un loco apasionado…
De La Habana a Placetas en bicicleta: pedaleando hacia mamá
Hay viajes que uno hace para conocer un lugar. Otros, para escapar… Algunos, para buscarse a uno mismo y ser más conscientes. Luego están esos viajes que uno hace por alguien. Este Viaje en Bicicleta de la Habana a Placetas ha sido, a la verdad, uno de esos gestos que realizamos por puro compromiso, más que por el encanto mismo de emprender caminos. ¿Qué le vamos a hacer? No todo es color rosa; y, algunas pocas veces, terminamos por ser más mercenarios que mochileros (aunque sea por amor). ¡A rodar! Un día cargué mi bicicleta, unas cuantas cosas y unos regalos que mi hermana había mandado conmigo desde Moscú para…
Viaje en Bici a Puerto Escondido: 14 amigos, el acantilado y un fin de semana para recordar
Sobrinas y sobrinos queridos, hoy quiero compartirles mi Viaje en Bici a Puerto Escondido. Pero tengo ganas de filosofar un poco. Por eso, comienzo a modo de reflexión (aunque por culpa de un tío engreído, esta palabra en Cuba da asco). He realizado muchos viajes que empiezan cuando uno llega al destino. Sin embargo, otros lo hacen mucho, muchísimo antes… Para seros exacto, cuando un grupo de amigos decide que durante unos días la vida cotidiana puede esperar. Y este viaje comenzó así. Éramos catorce campistas, chicos y chicas, con ganas de escapar de la rutina, dormir al aire libre, compartir comida, conversaciones, risas y, sobre todo, disfrutar de uno…
Mi Viaje donde pedí 3 regalos y recibí 7
Sobrinas y sobrinos amantes de los viajes y aventuras, comenzaré por un extracto. Cumplí un año más en esta bella infancia que poseo. Y, para que entendáis el por qué del título de este post, les sintetizo: el regalo triple fue: a) viajar, b) hacerlo con Lucía, Dayner y Tali, y c) tachar junto a mi niña este imperdible del Turismo cubano (Las Cuevas de Bellamar, en Matanzas). Sin embargo, a veces le pedimos a Dios una cosa y nos regala otras. Por eso, quiero contarles sobre el mejor viaje que he tenido en toda mi vida. Y no es una falacia, ni palabrería barata. Lo que viví este fin de semana…
Las Cuevas de Bellamar, el monumento más antiguo de Cuba
Cuevas de Bellamar Cuba Según dicen por ahí, las Cuevas de Bellamar, en Matanzas, datan de solo unos 300.000 años. Así que no son tan viejas como parecen. Jeje. Según nos cuenta el guía que nos acompañó en el recorrido, fueron descubiertas en 1861. Y son como podrás leer más abajo, el Centro para visitantes más antiguo de Cuba. Hasta aquí hemos venido desde la Habana; con toda intención de conocerle. Bueno, yo la he visitado muchas otras veces en mis tempranas infancias… Pero el resto de los viajeros de hoy no. Así que, ¡manos a la obra! O mejor dicho, ¡pies al camino! Cuevas de Bellamar Matanzas: ubicación…
Tali, mi compañera de tantos viajes mochileros
Muy buenos días, sobrinas y sobrinos de todo el mundo. Les agradezco con todo el corazón que se lleguen a mi blog de aciertos y desconciertos. Hoy quiero presentarles a mi sobrina del alma. Una de las personas que más amo en este caminar humano por la Vía Láctea… Y quien es, por mucho, mi entrañable amiga de viajes. La verdad es que este es un post que debí escribirles desde hace mucho, pero a veces, lo más importante lo perdemos de vista entretenidos con nuestras agendas cotidianas. No sé si ella lo recuerde, al igual que mi otro sobrino, pero desde muy pequeñitos me encantaba salir con ellos a…
De primavera a otoño, un reencuentro singular
Mi aposento alto: un encuentro inesperado Ser nómada tiene sus dificultades. Una de ellas se exterioriza en la rareza que te envuelve todo el tiempo. Al final, como bien lo dice el término, siempre serás forastero hasta en tu propia tierra; con aquellos que consideras tu gente, a pesar del amor y la “cercanía”. No hay cabida al despojo de la mochila y las rutas en tu cabeza. Por mucho que intentes disipar destinos e incrustar el ancla de tus pensamientos contra la roca del encierro, no tendrás éxito en doblegar tus pasos en el calmado mundo de los normales. Eso soy: nómada de cuerpo y alma. Todo lo demás ronda…



























